Siempre les trasmití, en escritos y encuentros, que lo importante no es lo que hacemos, sino lo que somos, y estar en constante fluir y sintiendo lo que nuestro Ser profundo dispone, para seguir evolucionando.
Por ello quiero compartirles que mi labor con los caballos desde Mensajes del Alma a través de la manada llego a su fin.
Se transforma porque me transformo.
La vida es un constante fluir, y estoy entregada a mi río, sin temor a los cambios.
La esencia no es quietud.
En la quietud permanente de las aguas mentales, se erosiona lentamente la conexión con la esencia. Y la persona cree que lo que hace es lo que Es.
Cada persona que vive de su no aceptación a su esencia mas profunda, la que se encuentra conectada con toda la existencia, es mitad verdad. Y así, en una verdad a medias, convive y construye parte de este mundo.
Solo se verá la real transformación cuando cada uno sepa de la necesidad del encuentro con su Ser y pueda vivir su guía de manera natural, sin temor, sin necesidad de egoísmos, sin manipulación y control.
Como la naturaleza que lo hace por un fluir vital para la existencia toda.
En evolución, el yo lo entregue a mi esencia, y hoy, tristemente, veo la no aceptación de muchos a transformarse para una real y necesaria sanación de lo enfermo y caótico de la raza humana.
Sin transformación profunda no hay evolución.
Sin el corazón abierto, la mente entregada a un sentimiento de unión y sin individualidades egoicas, es imposible permitir que nos guíe la energía suprema que es el Amor.
Hablo del Amor esencial, y no del vulgar emocional, dramático, celoso y manipulador, mal llamado amor.
Si hay AMOR es imposible que haya temor, porque el amor es libertad, y si nos sentimos libres no hay nada que temer perder.
Hoy vuelvo a mutar.
Como a mis 25 años renuncié a la comodidad de la empresa familiar y me mude a la capital a hacer mi propio camino.
A mis 33 años renuncié a mi vida empresarial que me llevo 8 años de “sacrificio” y en un momento clave de mi crecimiento económico, decidí mi camino a reencontrarme con mi esencia.
En el 2013 a mis 42 años, volví a renunciar a la comodidad de mi casa natal, de una pareja y del inicio prometedor en el lugar con la labor de los caballos, para trasladarme a vivir a más de mil km, a Capilla del Monte y volver a empezar, porque mi guía interna así me lo pedía.
Hoy a dos años de mi llegada a Capilla y a días de cumplir 45, siento esta decisión y lo suelto, suelto la manera, la forma, los caballos ya son parte de mí, como la naturaleza y junto a ellos, o no, seguire compartiendo mi experiencia de vivir en consciencia expandida. Para que otros prueben , para que otros se enciendan.
iré compartiendo con ustedes desde esta página, mi blog y por mail mi Ser, como siempre, porque mi aprendizaje y sabiduría es para compartirla, sino no tiene sentido mi existir.
Gracias a todos los que confiaron en mi labor, historias personales que olvido, pero no sus esencias.
Gracias por haber sido, junto con los caballos, una parte de sus vidas.
Están todos en mi corazón por siempre.
Con infinito Amor
MARIA LAURA BERNAL
Viviendo desde el Ser
-Consciencia Expandida-
